Parte del Tema 3 - Métodos y Técnicas de Investigación del Comportamiento del Consumidor
Si bien hasta ahora hemos hablado de ciencia y conocimiento, introducimos un nuevo concepto en este momento: la investigación. Las definiciones de este término nos refieren a un proceso que sigue los principios del método científico para responder un interrogante:
<aside> 💬
Aprende más: definiciones de la investigación
“La investigación es un proceso sistemático de resolución de interrogantes y búsqueda de conocimiento que tiene unas reglas propias, es decir, un método.” (Navarro-Asencio et al., 2017, p. 11)
“La investigación es una actividad humana orientada a la descripción, comprensión y transformación de la realidad social a través de un plan de indagación sistemática.” (Rincón et al., 1995, p. 19)
“El método científico es un modo de resolver problemas siguiendo una forma de actuación que consiste, esencialmente, en observar, clasificar, demostrar e interpretar fenómenos, de manera que se posibilite la predicción y la explicación de cuestiones significativas.” (González-Río, 1997, p. 13)
</aside>
No hay nada más importante en la investigación que el proceso, que parte de una idea y culmina en la presentación de unos resultados. Entender la investigación desde este punto de vista puede facilitar el trabajo en gran medida. El siguiente gráfico (del Cid-Pérez et al., 2007, p. 13) visualiza el proceso de investigación de forma sencilla y clara:

Imagen 1. Las fases del proceso de investigación. La primera fase es la identificación del problema. Después, debemos leer otros trabajos para entender qué se sabe sobre este tema (fase 2). Luego, planteamos preguntas (fase 3) y fijamos objetivos (fase 4), para poder elegir métodos y técnicas (fase 5). Una vez tenemos todo el planteamiento listo, podemos pasar a la investigación de campo (fase 6), el análisis de los datos (fase 7), y la redacción del informe de resultados (fase 8 y última fase). (del Cid-Pérez et al., 2007, p. 13)
Verás que la investigación dedica casi la mitad de su proceso a identificar un problema y formular los objetivos. Esta parte del trabajo se conoce como el planteamiento de la investigación, y es el núcleo de cualquier trabajo científico. El planteamiento revelará qué quieres hacer y por qué. Volveremos sobre este asunto más adelante.
A estas alturas, habrás notado que definir una estructura lineal para la investigación es una tarea compleja. En la mayoría de los casos, la estructura de la investigación dependerá del tema que estudies, cómo te relaciones con él, de los recursos de los que dispongas, y de las técnicas y enfoques específicos que utilices. Sin embargo, sí podemos hablar de fases generales, centrándonos en grandes bloques de pensamiento y de acción. A la hora de plantear e implementar una investigación debes observar las siguientes fases (Navarro-Asencio et al., 2017):
Encontrar un tema de investigación adecuado es una de las partes más difíciles del trabajo de investigación, y dependerá en gran medida de la curiosidad. Sin curiosidad y sin interés por el mundo que te rodea no podrás formular temas y preguntas adecuadas.
El primer paso será realizar una lluvia de ideas: las ideas de investigación son formulaciones generalmente de vagas de temas que nos parecen interesantes, como pueden ser el consumo de redes sociales, el consumo entre la población de una ciudad, o cualquier otro tema. Piensa en esta fase como una búsqueda de motivación. En general, siempre tendremos una noción de los temas que nos resultan interesantes: la generación de riqueza; la justicia social y los derechos humanos; las redes sociales y el postureo; las fiestas y los regalos; los consumos adictivos; la salud mental… La clave para detectar una buena idea de investigación es que te resulte interesante.
Existen multitud de fuentes que pueden ayudarte a generar ideas y descubrir temáticas atractivas: