Parte del Tema 2 - Ciencias y Ciencias del Consumo
Contenidos
1. Introducción: las distintas formas de “saber”
Con este tema, cerramos el análisis de los conceptos fundamentales en el estudio del consumo. Reflexionamos sobre qué significa conocer, sobre los saberes que tienen que ver con el consumo y la tipología de ciencias del consumo. Todo ello, a partir de la diferencia entre dos formas de conocimiento:
- Saber cotidiano: se caracteriza por ser un saber empírico simple, que presenta generalizaciones, pero no da explicaciones. Es el saber que utilizamos en nuestra vida cotidiana. Tiene un alto riesgo de error, pero por otra parte es muy flexible, muy versátil y barato. También lo conocemos como conocimiento no científico.
- Saber científico: es un saber que está empíricamente fundado y que da explicaciones racionales. Está sometido a debate y control. Es un saber con poco riesgo, pero muy caro y bastante rígido.
Dentro de las ciencias, aquellas que tienen que ver con el consumo son las ciencias sociales y de la conducta. Fundamentalmente hay que hacer referencia a:
- Psicología: Es la ciencia del comportamiento individual, de la personalidad, la cognición, la percepción… Tiene dos variantes:
- Una rama analítica, que estudia todos los factores que condicionan la conducta.
- Otra rama clínica, que estudia los trastornos de conducta, la patología. Aunque ambas tienen interés de cara a la asignatura, la primera es la que aporta más conceptos fundamentales. La dimensión clínica sólo estará presente cuando se expliquen las dimensiones patológicas del consumo (consumo adictivo e impulsivo).
- Economía: solo una parte de los estudios económicos se dedican a la conducta individual. Hablamos de una variante de la microeconomía, que parte del principio del ser humano como ser racional, que toma decisiones de asignación de recursos. Es la que tiene más base matemática. Dentro de la economía, encontramos una rama, la economía conductual, que incorpora aspectos de la sociología y la psicología.
- Sociología: estudia los condicionamientos sociales de la conducta. Trata temas como estilos de vida, consumo, clase social… Tradicionalmente, ha sido una ciencia más crítica que la economía, y cuenta con muchos pensadores que cuestionan los fundamentos de la sociedad consumista.
2. El conocimiento científico frente al no científico
Para poder entender el lugar que ocupa el estudio del Comportamiento del Consumidor en el contexto de la ciencia y el conocimiento contemporáneo, es fundamental conocer las diferentes formas que asume el conocimiento. Usando una clasificación muy simple, podemos señalar que el conocimiento se divide en:
- Conocimiento Científico: conocimiento empíricamente contrastable y racionalmente argumentable (base empírica y explicación racional). El conocimiento científico, por definición, es discutible; es decir: se expresa de manera que pueda ser sometido al contraste y el debate público.
- Conocimiento No científico: decir que un conocimiento es no científico no quiere decir que sea un conocimiento falso, sino que asume metodologías y formas de legitimación diferentes a las de la ciencia. Saberes no científicos son, por ejemplo, los siguientes:
- Saber empírico simple (el saber cotidiano), basado en la comprobación de regularidades y de repeticiones de sucesos, sin poder dar una explicación profunda de las causas. Es uno de los saberes que guían nuestra vida.
- Saber racional puro (filosofía). Es un saber basado en la lógica y la argumentación racional, sin necesidad de contrastar empíricamente sus afirmaciones. Es un saber fundamental para la dinámica general del pensamiento e influye fuertemente en la actividad científica.
- Religión (conocimiento revelado). La religión es una forma de conocimiento basada en la revelación de verdades fundamentales por parte de una instancia superior. La vinculación con estas verdades se realiza en base a la Fe y no a la experiencia o la argumentación racional.
- Arte: nos da información y conocimiento sobre el mundo y la vida que, sin ser científico, condiciona fuertemente nuestra conducta y nuestra manera de entender el mundo.
- Otros. Existe toda una variedad de conocimientos como el pensamiento mítico, el pensamiento mágico, las pseudociencias, etc.
Las dificultades del conocimiento no científico 🔮
El conocimiento no científico formará parte importante de tu carrera. Aprenderás a adaptarte al contexto; extraerás conclusiones de tu experiencia; seguirás los métodos de la empresa en la que trabajes. Sin embargo, es importante conocer las dinámicas propias del conocimiento no científico y que pueden empañar tu aprendizaje si solo te basas en estas fuentes de conocimiento (Rubin & Babbie, 2016, p. 14):
- La observación poco precisa: aunque el conocimiento no científico permite extraer conclusiones, es común pasar cosas por alto. Si no trabajas de forma sistemática la recogida de información, puede haber detalles que te parezcan irrelevantes o que queden sin registrar y que más adelante necesites. La tradición o la experiencia, por ejemplo, no siguen modelos sistemáticos de observación y recogida de datos.
- La sobre-generalización: reconocer patrones en un contexto social específico puede llevarnos a asumir que esos patrones se aplican a todos los contextos. Esto puede nublar tu juicio a la hora de trabajar con grupos sociales nuevos, o en contextos diferentes. La sobre-generalización puede ser un problema en la propia ciencia: si emitimos un juicio sobre un grupo basándonos en un número insuficiente de casos, estaremos sobre-generalizando.
- La observación selectiva: es común que los prejuicios y las conclusiones pre-formuladas nos lleven a observar los eventos sociales a través de una lente concreta. Cuando tenemos ideas preconcebidas sobre las personas con las que trabajamos, o si buscamos la respuesta antes de siquiera observar los datos, afectaremos a los resultados y produciremos conocimientos incorrectos.
- El criterio nublado por el ego: cuando investigas cuestiones sociales (y el consumo es una cuestión social) que pueden afectarte a ti o a tu grupo de iguales, es necesario tomar un punto de vista externo y lo más objetivo posible. El conocimiento no científico dificulta esta forma de entrar en contacto con la realidad. Así, las opiniones pueden empañar los resultados.